Noticia EjePrime
Los precios de venta y arrendamiento se incrementan con fuerza en las zonas premium de la capital, mientras las rentas mensuales y los rendimientos se consolidan en la ciudad catalana, donde experimentan una cadencia más moderada.
Dos velocidades para una misma tendencia. El retorno del mercado de oficinas en las dos grandes metrópolis españolas progresa, pero no al mismo ritmo. A toda máquina en Madrid y con compás moderado en Barcelona. Así se desprende del Informe de mercado inmobiliario en Iberia Q4 publicado por la consultora Mvgm, que sitúa a la capital como el principal foco de atracción inversora del sector, con un precio medio de adquisición en el centro de 4.526 euros por metro cuadrado, un incremento trimestral del 5,1% y un crecimiento interanual del 15%.
Fortaleza en venta pero también en alquiler, cuya media está, de nuevo en localizaciones premium madrileñas, en 25,32 euros por metro cuadrado, un 1% más que hace 90 días y un 4% por encima si la comparación es con 2024. ¿Causa número uno? La alta demanda.
“El crecimiento a doble dígito en precio y la evolución sostenida de la renta evidencia la constante presión de la demanda sobre un stock limitado de oficinas de calidad, en especial en las zonas más consolidadas”, señala el director de Oficinas de Mvgm en España, José María Amores. Un dinamismo que confirma el “atractivo estructural” de la capital para inversores y usuarios finales con, eso sí, una evolución lastrada por la falta de unidades de calidad en la zona de negocios más cotizada, a tenor del estudio.
Barcelona, por su parte, cerró el cuarto trimestre de 2025 con un tono más moderado. El precio promedio de venta se situó en 3.261 euros por metro cuadrado en los distritos centro y 22@, con un avance trimestral del 1,2% y un crecimiento interanual del 8,58%. En conjunto, el mercado mantiene en la ciudad catalana una evolución positiva, aunque a una cadencia pausada.
La renta media en alquiler alcanzó, en las áreas mencionadas, los 19,9 euros por metro cuadrado al mes tras un ligero ajuste trimestral del -0,5% y una variación anual prácticamente plana, del 0,13%, lo que apunta a un contexto de contención y equilibrio al cierre del ejercicio.
Datos, según Amores, indicativos de dos mercados a dos velocidades. “En Madrid, la combinación de demanda activa y falta de producto empuja los precios al alza. En Barcelona, en cambio, el final de año refleja un mercado calmado, donde las empresas se mueven con mayor cautela y las mensualidades tienden a estabilizarse”. Una diferencia de dinámicas que, en declaraciones del responsable, seguirá caracterizando “las decisiones de inversores y ocupantes” en los próximos tiempos.



