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Un estudio elaborado por Coworking Spain confirma que el sector crece en superficie y, al mismo tiempo, se concentra en manos de cada vez menos operadores, con IWG en cabeza con 191.000 metros cuadrados en un total de 91 espacios.

El coworking crece con fuerza en España. El segmento consolida su posición en el país y supera por primera vez el millón de metros cuadrados (1.058.000) distribuidos en 1.069 espacios operativos, según se desprende del informe El estado del coworking en España 2025-2026 elaborado por Coworking Spain. Así, la facturación agregada del sector se estima en 427 millones de euros y el 57,5% del mercado está ya en manos de 14 grandes operadores.

El estudio confirma que el sector crece en superficie y, al mismo tiempo, se concentra en un número concreto de operadores. Los 14 grandes players auditados en el documento son Aticco, Cink, Cloudworks, Crec, First Workplaces, Impact Hub, IWG, Lexington, Loom, Monday, Networkia, Utopicus, Wayco y WeWork, que gestionan el 57,5% de los metros cuadrados del país con apenas el 22 % de los espacios.

El dominio de estos operadores es claro. IWG cuenta con 191.000 metros cuadrados en 91 espacios, lo que supone más superficie que los siete operadores siguientes juntos y un 31% de cuota. Por debajo, Aticco da el salto definitivo a la segunda posición con 86.365 metros cuadrados, impulsado por la apertura de Diagrame en Barcelona, el mayor espacio de coworking del sur de Europa con 20.000 metros cuadrdos. WeWork conserva la tercera plaza con 58.500 metros cuadrados.

Por detrás, un pelotón de cuatro o cinco operadores, Monday, Cloudworks, Networkia, Utopicus y Loom, se mueve en el rango 25.000-40.000 metros cuadrados y disputará el tercer escalón en los próximos 12 meses.

“Esta edición trae el primer millón de metros cuadrados operativos, un segundo player nacional consolidado y una facturación agregada de 427 millones de euros. Pero el cambio relevante no está en los agregados: está en que el sector ya no se medirá solo por cuántos espacios abre, sino por cuánto rinde cada metro cuadrado. El coworking en España ha entrado en su fase de madurez”, ha señalado Manuel Zea, fundador de Coworking Spain.

Además, IWG ha transformado su negocio español hacia un modelo de partnership con propietarios inmobiliarios. Mientras que la marca aporta plataforma y operación, el propietario aporta el inmueble y asume el riesgo. Otros operadores principales siguen una trayectoria similar en sus aperturas más recientes. Si la tendencia se confirma, el coworking “dejará de ser un sector inmobiliario para convertirse en una capa operativa sobre los activos terciarios existentes”.

Asimismo, los precios del año contradicen lo observado en otros ejercicios. En mesa fija mensual, Madrid y Barcelona empatan técnicamente (243 euros al mes frente a 246 euros al mes). En sala de reuniones por hora, también hay un empate. Pero en despacho privado por puesto, Madrid se separa con un 29% más que Barcelona (273 euros frente a 211 euros por persona al mes) y en pase diario corporativo paga un 33% más (30 euros frente a 22,5 euros al día). Málaga y Sevilla aparecen este año equiparadas al eje madrileño en despacho privado (245 euros por persona al mes), “señal de que los polos andaluces empiezan a operar en categoría premium para sedes secundarias de multinacionales tecnológicas”, describe el informe.

Finalmente, la estimación de facturación de esta edición (427 millones) y el cálculo de 350 euros por metro cuadrado al año en el escenario central introducen una métrica nueva en la conversación del sector, la rentabilidad por superficie. Los operadores que más crezcan entre 2026 y 2027 no serán necesariamente los que abran más espacios, sino “los que demuestren mejor euro por metro cuadrado anual a través del mix de productos, despacho privado frente a flex, ocupación efectiva y precio por puesto”.