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El peso de la inversión extranjera en las cotizadas duplica al de las no cotizadas, el 50,4% frente al 24,6%, mientras que la participación de las familias repunta en 2025 y registra su mejor dato de los últimos cuatro años.
Los inversores internacionales consolidan su posición como los mayores propietarios de la Bolsa española y alcanzan un nuevo máximo histórico, mientras las familias recuperan parte del terreno perdido. Son algunas de las conclusiones del Informe BME sobre la propiedad de las acciones españolas cotizadas, elaborado por el servicio de estudios de BME con datos al cierre de 2025 y, los relativos a la inversión institucional, a 30 de junio de 2026.
La participación de la inversión foránea en el parqué nacional se sitúa en el 50,4%, 1,7 puntos porcentuales más que un año antes, una cifra récord. Desde el año 2000, cuando representaba el 34,7%, su peso ha aumentado en 15,7 puntos. En las empresas no cotizadas, la participación extranjera es del 24,6%, por lo que el peso de los inversores internacionales en las cotizadas duplica ya al de las no cotizadas.
La presencia de los grandes inversores institucionales también se amplía. A cierre de junio de 2026, 9.226 fondos privados institucionales mantenían posiciones en compañías del Ibex35 por un valor conjunto de 307.634 millones de euros, un 48,4% más que en marzo de 2025. Europa concentra el 51% del valor, con 156.898 millones y Norteamérica alcanza el 45,6%, con 140.340 millones. Estados Unidos es el principal país de origen, con 135.890 millones.
El número de grandes gestoras con más de 500 millones de euros invertidos en el Ibex35 aumenta de 72 a 106 entre marzo de 2025 y junio de 2026, mientras que las presentes en las 35 compañías del índice pasan de 11 a 15. BlackRock, con 46.560 millones de euros, Vanguard, con 38.295 millones y Capital Group, con 15.227 millones, lideran por volumen de inversión y acumulan conjuntamente 100.083 millones de euros, un 43,4% más que en marzo de 2025.
Por su parte, la participación de las familias españolas en la propiedad de las acciones cotizadas repunta en 2025 hasta el 16,7%, nueve décimas más que el año anterior y su mejor registro de los últimos cuatro años, después del mínimo histórico registrado en 2024. No obstante, se mantiene por debajo del máximo del 35,1% alcanzado en 1998. Según la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, el 12,2% de los hogares, unos 2,4 millones, posee directamente acciones cotizadas.
Las Administraciones Públicas mantienen a cierre de 2025 una participación del 4%, una décima menos que el año anterior y la segunda cifra más alta de los últimos 28 años, con un valor aproximado de 45.000 millones de euros. Entre las principales posiciones destaca la participación de Sepi en Indra, del 27,99% y la del Estado en Telefónica, del 10%. Los fondos soberanos y públicos de pensiones también mantienen una presencia relevante en el índice, con Norges Bank Investment Management a la cabeza, con 16.075 millones de euros.
Completan la estructura de propiedad de las acciones españolas cotizadas las empresas no financieras, con un 19,4%; las instituciones de inversión colectiva, seguros y otras entidades financieras no bancarias, con un 5,5% y los bancos y cajas, con un 4,1%. La participación de las empresas no financieras cae 1,2 puntos porcentuales y se sitúa en su nivel más bajo de los últimos 10 años, mientras que los bancos acumulan un aumento de un punto en los últimos tres años.
La base inversora
A cierre de 2025, la estructura de propiedad de la Bolsa española queda configurada por un 50,4% en manos de inversores internacionales, un 19,4% de empresas no financieras, un 16,7% de familias, un 5,5% de instituciones de inversión colectiva, seguros y otras entidades financieras no bancarias, un 4,1% de bancos y cajas y un 4% de Administraciones Públicas. El informe pone de relieve el elevado grado de apertura internacional de la Bolsa española y la importancia de seguir ampliando y diversificando la base inversora nacional, tanto minorista como institucional, para reforzar la capacidad de financiación de las empresas a través de los mercados de capitales.



