Noticia EjePrime
Las secretarias de Estado de Vivienda y Energía se han reunido con las patronales Apce y Asprima, con el objetivo de conocer dónde se localizan los problemas de falta de suministro. Vivienda ya ha planteado un nuevo encuentro.
Nueva incertidumbre a medio plazo. A los ya conocidos problemas que viene sufriendo el mercado residencial, como el encarecimiento de los costes de construcción, la falta de suelo finalista para construir a un ritmo acorde con las necesidades de la demanda, la falta de mano de obra cualificada y la lenta burocracia a la hora de gestionar las licencias, se une la incertidumbre de las conexiones de las miles de promociones que están en proyecto a la red eléctrica.
Si el ritmo que debe alcanzar la producción de vivienda para adaptarse a la demanda y reducir el déficit actual de 700.000 unidades, debe superar claramente las 200.000 unidades al año, frente a las poco más de 100.000 que se están generando, esta nueva incertidumbre puede suponer un freno adicional para los próximos años.
Pese a que los expertos consultados por Ejeprime, señalan que este no es un problema que esté afectando gravemente a las promociones terminadas actualmente, la incertidumbre está latente y los problemas pueden surgir a medio plazo, cuando muchos de los proyectos actuales que suman miles de nuevas residencias se vayan convirtiendo en una realidad, con lo que la tormenta perfecta puede estar servida ante una falta de conexión energética que cuente con la suficiente potencia para satisfacer las futuras demandas de una residencia tipo, especialmente de aquellas promociones planificadas en zonas donde previamente no existía una infraestructura energética.
La realidad del problema está encima de la mesa, como lo pone de manifiesto que hace unos días se llevase a cabo una reunión entre las secretarias de Estado de Vivienda y Energía con la Asociación de Promotores y Constructores de España (Apce), la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (Cnmc) para plantear y buscar una solución a largo plazo al problema de los suministros eléctricos.
Según ha podido conocer EjePrime de fuentes asistentes a la reunión, detrás de este encuentro está el objetivo de conocer a ciencia cierta donde se localizan los problemas reales actuales, con el propósito de buscar soluciones ahora y no dentro de cinco años, cuando los problemas se manifiesten con total dureza. El Ministerio de Vivienda ha encomendado a las partes a una segunda reunión una vez analizado el problema para elaborar un trabajo que refleje cuáles podrían ser las soluciones posibles, para proceder a la elaboración de un documento tras la puesta en común del problema.
Precisamente desde Asprima se sitúa a la infraestructura eléctrica como uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de vivienda nueva en España, al encontrarse en el foco las dificultades de acceso y conexión a la red eléctrica. Así señala que, en 2024, el sector urbanístico solicitó 6,7 GW de acceso a la red, de los cuales cerca de la mitad no pudieron ser atendidos por falta de capacidad disponible o por el desistimiento de los promotores ante la falta de certidumbre. La realidad es que “durante los últimos 7 u 8 años no se han adecuado las infraestructuras eléctricas a la nueva situación de la vivienda, tanto a nivel de transporte como de distribución” señala Jorge Ginés, director general de Asprima.
En un informe elaborado por esta asociación, se realza cómo la falta de coordinación entre la planificación urbanística y la planificación eléctrica está obligando a los promotores a asumir una serie de sobrecostes y retrasos significativos y a esperar refuerzos de red que ralentizan los proyectos y comprometen su viabilidad. Señala como estas prácticas de reservas de potencia excesivamente largas, la duplicidad de validaciones administrativas o el reparto de costes que recae mayoritariamente en el promotor están contribuyendo a un encarecimiento del precio final de la vivienda.
Como solución a este problema, se recoge una propuesta para flexibilizar los límites de inversión en redes, impulsar inversiones anticipatorias que permitan atender la demanda residencial futura, así como priorizar las infraestructuras eléctricas vinculadas a desarrollos con planeamiento definitivamente aprobado. La propuesta de los promotores madrileños recoge en mitad de un contexto de saturación de la red la introducción de criterios de prioridad en el acceso y conexión para usos de interés social y baja movilidad geográfica, como la vivienda, frente a otros usos que pueden desplazarse con mayor facilidad. Según Asprima, la falta de definición temprana de subestaciones, centros de transformación y redes genera problemas de disponibilidad de suelo y de potencia reservada, que comprometen la viabilidad de los proyectos incluso en fases avanzadas.
Para Pedro Mora, fundador y director ejecutivo de Metier Spain Real Estate, España tiene una capacidad productiva en máximos, gracias al rápido crecimiento de las fuentes de generación renovables, particularmente fotovoltaica y eólica. “Ahora mismo, tenemos la capacidad de producir tres veces y media la máxima demanda histórica del país, por lo tanto, no es ahí donde está el problema” señala a EjePrime. En su opinión, el problema reside en la capacidad de distribución ya que la red no está siendo capaz de responder de manera ágil tanto a solicitudes de demanda como de oferta. Los puntos de acceso están saturados, es necesaria mucha más inversión en redes y una planificación adecuada.
Los plazos de respuesta son muchas veces inasumibles para empresas que buscan donde implantar puntos de demanda, del tipo que sean. Si no se resuelve este problema, “no seremos capaces de extraer el valor a nuestra capacidad de generación renovable, que es una ventaja competitiva diferencial frente a otros países de nuestro entorno”.
Mora afirma que “ante cualquier tramitación para un suministro eléctrico o para la transformación de un punto de suministro existente, estamos en manos de una compañía cuyos ritmos y prioridades difieren absolutamente de las tuyas y que no maneja criterios de transparencia. Esto genera una incertidumbre absoluta para el promotor sobre cuándo y cómo va a poder dar energía al edificio, lo que no ayuda en nada al negocio inmobiliario”.
No todas las promociones tienen problemas en este sentido de falta de conexión o de potencia eléctrica. Recientemente el presidente de la Junta de Compensación Ermita del Santo, Francisco Sacchini, en una entrevista con este medio señalaba que esta promoción no iba a tener problemas futuros de conexión eléctrica al no ser con anterioridad suelo no urbano y por lo tanto no tener que planificar esta infraestructura desde el principio. La existencia de un centro comercial generó en su día una red capaz para su funcionamiento que permanece, dándose la paradoja de que incluso la demanda residencial de energía puede ser menor de la que necesitaba el centro comercial.
Otro de las actividades que puede verse afectada por este problema energético es el de los centros de datos. Para Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC, se observa con claridad que España está creciendo eléctricamente a mayor velocidad que su red de transporte y distribución y explica que “la tensión en la infraestructura no afecta únicamente a los centros de datos; impacta también en nuevas promociones residenciales, en industria avanzada y en proyectos vinculados a renovables. No estamos ante un conflicto entre sectores, sino ante una evidencia estructural: la red no se está ampliando al mismo ritmo que el proceso de electrificación de la economía”.
En su opinión, “es importante subrayar que no estamos ante un enfrentamiento entre vivienda y centros de datos. No es un juego de suma cero. Los perfiles de consumo, las curvas de carga y las potencias contratadas responden a lógicas distintas y no compiten técnicamente entre sí. El reto no es quién consume más, sino que la red carece hoy del margen suficiente para absorber simultáneamente el crecimiento residencial, industrial y digital con garantías de suministro firme y plazos razonables”.
Precisamente la semana pasada Redeia la compañía encargada de garantizar el suministro eléctrico y la conectividad informó que acelerará su plan inversor hasta los 6.500 millones de euros en el periodo 2026-2029, de los cuales el 93%, más de 6.000 millones de euros, tendrán por destino Red Eléctrica de España (REE), en el ciclo de inversión más ambicioso de su historia, para ejecutar la próxima planificación eléctrica en España que abarca hasta el próximo 2030.
Esos más 6.000 millones de inversión que desplegará el operador del sistema eléctrico representan un incremento del 36% con respecto a los 4.400 millones de euros de su plan anterior (2021-2025) y elevan el ritmo inversor medio anual en un 70%, hasta los 1.500 millones de euros. El grupo considera que el incremento en la capacidad de gestión e inversión de la compañía, unido a las mejoras previstas en el proceso de tramitación, permitirán que toda la nueva planificación, aún en fase de elaboración, con una inversión prevista en la propuesta sometida a consulta pública de 13.100 millones de euros, según la normativa vigente, se encuentre en servicio o en curso en 2031, con un valor de puestas en servicio de 11.100 millones de euros, el 85% de la planificación, y 2.000 millones de euros en ejecución.



