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Según Cbre, durante el 2025 se movilizaron un total de 392.000 metros cuadrados en 73 operaciones de cambio de uso. De estas, el 90% fueron de living y turístico, mientras que el origen del edificio fue mayoritariamente oficinas.
La transformación de edificios se consolida como una tendencia cada vez más presente. Una conclusión que se desprende de los últimos datos publicados por Cbre, que subraya un crecimiento durante el 2025 y un máximo histórico, tanto en número como en superficie reconvertida en España.
De esta manera, se identifican un total de 73 cambios de uso durante el año frente a los 70 de 2024, una ligera subida que ha movilizado más de 392.000 metros cuadrados hacía nuevos destinos. “La reconversión es ya una palanca clave para reactivar y optimizar el stock existente, alineándolo con la creciente demanda residencial y turístico”, explica la consultora.
Precisamente estos dos segmentos mencionados han copado la mayor parte de esta reconversión, con un 90% de los cambios de uso identificados. El residencial, con prácticamente la mitad (49%), combinó desde promociones en compraventa (incluido segmento premium) hasta flex living y residencias de estudiantes. Hoteles, con un 42%, ha optado por una vertiente orientada a la alta gama y apartamentos turísticos en ubicaciones clave.
El origen de los activos mantuvo la misma pauta, liderados por oficinas con el 55% de los casos (cerca de 240.000 metros cuadrados iniciaron reconversión desde este uso en 2025). Junto a ello, se identificaron 12 proyectos sobre activos alternativos en edificios históricos en desuso (antiguos cines, museos o bodegas) que encontraron nueva vida mediante el cambio de uso.
Por localización, Cbre concluye que las ubicaciones secundarias ganan tracción, concentrando el 52% (38) de los cambios de uso en el año frente al 48% de Madrid (35), donde el 70% de las operaciones se localizaron dentro de la M-30 y el 71% de los cambios procedieron de edificios de oficinas. Andalucía lideró fuera de la capital con 21 cambios, seguida por País Vasco (6) y Comunidad Valenciana (4).
En términos de inversión, el 62% de los cambios de uso (45) estuvo vinculado a una transacción inmobiliaria, con un volumen de inversión total de 823 millones de euros, lo que supone una caída del 11% interanual precisamente debido al ascenso en ubicaciones secundarias con tickets de euros por metro cuadrado inferiores, así como la ausencia de operaciones de gran magnitud (por encima de los 100 millones de euros).
Madrid siguió siendo el principal polo de capital, con algo más de la mitad de las operaciones con transacción a nivel nacional (24 casos) y el 83% del volumen (689 millones de euros). Por perfil inversor, el 56% de los compradores fue nacional, con presencia también destacada de capital europeo, Reino Unido y Francia, y latinoamericano, especialmente Venezuela y Argentina.
2026, estabilidad y consolidación
Según Cbre la transformación de usos no es un fenómeno puntual, sino una tendencia estructural del mercado. El pipeline sigue creciendo, impulsado por la demanda en residencial y hotelero, así como los edificios más desactualizados se posicionan como candidatos naturales para su transformación.
“Mirando a 2026, esperamos un mercado activo y selectivo, donde la flexibilización normativa será clave para desbloquear el potencial de muchos activos hoy infrautilizados”, concluye María Mayoral, head of strategy y senior director de inversión residencial en Cbre.



