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El IPC sube el 3,4%, más de un punto por encima de la cifra registrada en febrero. La inflación subyacente sufre un incremento mayor del previsto, el 2,9% y los precios se disparan un 1,2%, su mayor alza desde junio de 2022.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó en 1,1 puntos su tasa interanual en marzo, hasta el 3,4%, su valor más alto desde junio de 2024 y una décima por encima de lo previsto, debido a la subida de los carburantes derivada del conflicto en Oriente Medio, según los datos publicados Instituto Nacional de Estadística (INE). El Índice de Precios de Consumo Armonizado (Ipca) situó su tasa anual en el 3,4%, nueve décimas por encima del mes anterior.
El incremento en la tasa interanual del IPC es el mayor desde junio de 2022, cuando la inflación escaló desde el 8,7% al 10,2%. En este repunte ha influido, según el INE, la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para los vehículos y también, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, al estar por debajo del registrado el año pasado, así como el aumento del gasóleo para calefacción y del vestido y el calzado por la nueva temporada primavera-verano.

El grupo de vivienda situó su variación anual en el 3,7%, casi dos puntos por encima de la del mes pasado, por el comportamiento de los precios de la electricidad, que disminuyeron menos que en marzo de 2025 y la subida de los combustibles líquidos, que el año anterior habían bajado. El grupo de transporte disparó su tasa anual en marzo más de cinco puntos, hasta el 5,3%, frente al descenso de marzo del año anterior. El de vestido y calzado presentó una tasa anual del 2,6%, más de 3,5 puntos por encima de la del mes anterior.
El IPC tiene en cuenta la rebaja de impuestos a los carburantes incluida en el paquete anticrisis del Gobierno, pero su efecto sólo ha influido en la última semana del mes. El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa destaca que el plan de respuesta del Ejecutivo, aprobado en el Congreso a finales del mes pasado, “está diseñado para que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo”.
“Los resultados de las medidas fiscales sobre los carburantes ya se están notando en los surtidores de nuestro país, aunque las cotizaciones internacionales siguen presionando al alza”, señalan desde el ministerio antes de añadir que el conjunto de disposiciones puesto en marcha desde el 20 de marzo para amortiguar el impacto de la guerra en el coste de la energía surtirá efecto en la moderación de la inflación “durante los próximos meses”. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, estima en entre ocho décimas y un punto el frenazo de la inflación en los próximos meses debido a estas medidas.

Economía ha resaltado además que la electricidad “está actuando como amortiguador” debido a “la apuesta de España por las renovables, que fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019”. “Es un escudo frente al impacto de la guerra”, sostienen. Por lo que respecta a los alimentos, su inflación interanual se moderó cinco décimas, hasta el 2,7%, por las frutas frescas y los huevos, estableciendo “un mínimo desde hace un semestre””.
En el último año (marzo de 2026 sobre marzo de 2025), lo que más subió de precio fue la recogida de basuras (+28,5%), seguido de joyería y relojes de pulsera (+26,5%), el transporte combinado de pasajeros (+26,5%), los combustibles líquidos (+22,9%) y los huevos (+21,2%). En el lado contrario, lo que más se abarató fueron las frutas tropicales (-14,7%), los aceites vegetales (-10,6%), el butano y el propano (-9,7%), los equipos audiovisuales (-6,1%) y las consolas y videojuegos (-5,8%).
El INE ha elevado también el dato avanzado para la inflación subyacente: sin alimentos no elaborados ni productos energéticos. En marzo, subió un 2,7%, dos décimas más de lo previsto y dos décimas más que en febrero, registrando su tasa más alta desde junio de 2024 y se sitúa cinco décimas por debajo del índice general. Por comunidades, el IPC subió en todas en marzo. Madrid presentó la tasa más elevada (4,1%), seguida por Galicia (3,8%), Castilla-La Mancha (3,7%) y Baleares y Cantabria (3,6% en ambos casos). Mientras, La Rioja, Canarias y Asturias (3% en los tres casos) y Cataluña (3,1%), junto a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, con tasas, respectivamente, del 2,7% y del 2,6%, registraron las más bajas.

En términos mensuales, el IPC subió un 1,1%, su mayor alza desde junio de 2022, cuando se disparó un 1,9%, una vez iniciada la guerra en Ucrania, que arrancó en febrero de ese año. Este repunte mensual ha sido el resultado del encarecimiento del transporte en un 4,5% por el alza de los precios de los combustibles, del mayor coste del vestido y el calzado (+6,5%) y de la subida en un 0,8% de los precios de los restaurantes, cafés, establecimientos de comida rápida y similares, así como de los servicios de alojamiento.
Lo que más subió de precio en marzo respecto a febrero fueron los combustibles líquidos (+30%) y el gasóleo (+20,1%), mientras que lo que más bajó fueron las bayas frescas (-9%) y el gas natural (-3,4%). El Ipca elevó nueve décimas su tasa interanual en marzo, hasta el 3,4%, con una variación mensual del 1,7%.



