Noticia EjePrime

Un 77% de los inversores priorizará el ‘living’ antes de 2031 a nivel internacional, con el residencial tradicional copando el 54% de la atención frente al repliegue histórico de oficinas, retail y el desplome total del coliving.

El sector inmobiliario puede estar anticipando un posible cambio de tendencia. El actual empeoramiento de la situación geopolítica puede tener efectos nocivos y afectar sobre las decisiones de los inversores en los mercados globales del sector inmobiliario a lo largo de los próximos ejercicios. Este es al menos uno de los mensajes que se traducen, tras el análisis de la última encuesta ‘Investor Survey 2026’ elaborada por la gestores de inversiones global que tiene su sede en Alemania, Patrizia.

Ante la posibilidad de que sigan creciendo los costes de financiación como consecuencia de la situación geopolítica global, los inversores están cambiando el enfoque de sus porfolios. El consenso de las expectativas de cara al resto de 2026, y especialmente, los próximos años, pone los focos sobre el living, más concretamente, el segmento residencial, que acapara la atención de las grandes compañías, y se postula como un foco de inversión de cara al futuro, asegurándose una cierta tranquilidad al tratarse de una de las inversiones más seguras, al ser la vivienda uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las grandes economías occidentales, especialmente las europeas y concretamente en España.

La brecha existente entre oferta y demanda, en el caso concreto de España, se está traduciendo en un importante déficit de producto, lo que está provocando que a medio plazo se trate de una inversión segura, aunque el principal problema al que tiene que hacer frente es su reducida rentabilidad.

Así lo indican los resultados de la encuesta, que refleja claramente las intenciones de los inversores globales. El 77% considera invertir prioritariamente en el segmento living antes de 2031, siendo el segmento residencial tradicional el que acapara la mayor atención para un 54% de los encuestados, que supone un incremento de 7 puntos porcentuales respecto al 47% alcanzado en 2025. Las otras modalidades de living, es decir vivienda asequible, senior living, Pbsa y co living llama la atención al 23% de estos mismos inversores, ligeramente superior al 21% registrado en 2025.

El segmento logístico sigue mostrando un interés relativo para el 15% de los inversores, frente al 16% registrado hace un año. Donde sí parece que las opiniones han variado en mayor medida, es en las intenciones de inversión en oficinas, donde se ha reducido el porcentaje de los que invertirían en este tipo de activos al representar en el presente ejercicio el 6%, tres puntos porcentuales inferiores al registrado en 2025. Esta falta de interés se da con mayor incidencia en los segmentos de hoteles y retail, donde solo el 2% se muestra a favor de invertir en activos de hospitality y ningún inversor a favor de retail.

Estos resultados a nivel global contrastan, no obstante, con la evolución del mercado español, donde aparte de la atracción hacia la inversión residencial, oficinas, hoteles y retail están marcando un ejercicio muy positivo en cuanto a operaciones e inversiones. En el primer semestre de este año, se han llevado a cabo 88 operaciones en hoteles, con un volumen de inversión superior a 2.400 millones de euros. En oficinas se han llevado a cabo inversiones por valor de 1.614 millones, mientras que en retail la inversión se ha disparado hasta 245 millones en el semestre, con especial incidencia en high street.

El interés en residencias multifamiliares y vivienda asequible cobran valor a ojos de los inversores para el 40% y el 34% de los

encuestados, respectivamente. Destaca el interés de los hogares para la tercera edad con un 15%, las residencias de estudiantes el 9%, mientras que el coliving se ha desplomado, al no recibir interés por parte de los inversores encuestados.

Ante esta nueva situación de cautela del mercado, ganan adeptos aquellas inversiones consideradas de bajo riesgo, estrategias Core y Core+, que son señaladas por el 68% de los inversores, frente al 61% mencionado en 2025. Ante este cambio de tendencia, el foco en las propuestas de inversión de value add y deuda, se han reducido en siete puntos porcentuales hasta el 11% y un punto hasta el 6% respectivamente.

Los inversores encuestados por Patrizia arrojan un mensaje de interés por incrementar sus inversiones en infraestructuras, aunque en menos medidas que lo reflejado en 2025. El 45% de los inversores se muestran interesados en incrementar su presencia en las inversiones de infraestructuras en su cartera, ya que reflejan un incremento de diez puntos porcentuales en comparación con el ejercicio pasado. El 44% apuesta por la estabilidad de sus inversiones.

En cuanto a las expectativas de operaciones dentro de este mercado, destaca como el 69% de los encuestados anticipa un aumento en el número de transacciones, ligeramente por debajo del 75% registrado en 2025. Del resto de opiniones se desprende que el 27% asegura que no se producirán cambios, mientras que el solo el 4% apuesta por un incremento significativo de la actividad. Destaca que ninguno de los encuestados considera un descenso de las transacciones del mercado en sus previsiones para los próximos dos años.

Los inversores vuelven a mostrarse cautos frente a las tasas de retorno en el sector inmobiliario. El 38% espera una situación similar a la de 2025 de cara a los próximos dos años. La gran diferencia este año está en las perspectivas más negativas, puesto que el 47% plantea un descenso en los valores del mercado, un notorio aumento del consenso frente al 22% registrado en la encuesta de 2025.

De la misma manera, siete de cada diez inversores se preparan para un aumento en los costes de financiación en vistas a 2028, un incremento destacable frente al 38% que dejaba el registro del año anterior, mientras que el 63% anticipa un crecimiento de las rentas.

La tendencia viene condicionada por la situación geopolítica global que ha afectado a varios segmentos del mercado inmobiliario en lo que llevamos de año.

Los encuestados lo corroboran: el 69% de los inversores considera que los conflictos globales han tenido un impacto moderado en sus actividades inmobiliarias, mientras que el 15% apunta a que se han visto afectados significativamente. El contexto geopolítico también afecta a las regiones preferidas para las empresas, que viran hacia Europa como territorio preferido. Casi el 25% de los encuestados anticipan un aumento de sus actividades en el Viejo Continente, mientras que Estados Unidos y Oriente Medio se vuelven destinos cada vez menos deseados. El 33% de las compañías participantes plantea reducir su participación en el mercado estadounidense para los próximos tres años, mientras que el 28% hará lo mismo con Oriente Medio.