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El último informe de vivienda de la firma muestra que, en los siete primeros meses de 2026, la compraventa residencial sumó 408.881 operaciones, lo que supone un descenso del 3% respecto al mismo periodo del año anterior.
El ciclo alcista de los precios residenciales continúa en 2026. Al cierre del tercer trimestre, el precio medio de venta en España se sitúa en 2.085 euros por metro cuadrado, lo que supone un incremento interanual del 10,6% y una subida del 2,2% respecto al segundo trimestre, según revela el último informe de vivienda realizado por Gesvalt.
Aunque el aumento anual de los precios sigue siendo elevado, el estudio registra una contención respecto a los incrementos interanuales de los primeros trimestres de 2026, con un 16,4% en el primero y un 12,4% en el segundo. En este contexto, para adquirir una vivienda estándar de 90 metros cuadrados, se requiere una inversión media de 187.650 euros, frente a los 169.740 euros del año anterior, lo que supone un encarecimiento de 17.910 euros en solo 12 meses.
En los siete primeros meses de 2026, la compraventa de vivienda sumó un total de 408.881 operaciones, lo que supone un descenso del 3% respecto al mismo periodo del año anterior. En contraposición, las hipotecas sobre vivienda aumentaron un 5,4% interanual (hasta las 303.056 operaciones), lo que refleja una subida del crédito hipotecario en un contexto de menor volumen de transacciones.
Por otro lado, el informe muestra un notable dinamismo por parte de la actividad promotora que se aprecia en los visados de nueva obra. Sin embargo, la finalización de vivienda sigue siendo menos ágil. La actividad promotora mantiene sus índices positivos en cuanto a la oferta: el Irai (Índice Registral de Actividad Inmobiliaria) se sitúa en 138,85 puntos en el segundo trimestre de 2026 (5,4% interanual). Los visados de dirección de obras alcanzaron la cifra de 49.863 unidades en los cuatro primeros meses de 2026 (10,1% interanual), mientras que los certificados finales de obra suman 30.168 (6,8% interanual). Este desequilibrio muestra que el inicio de nuevas obras continúa creciendo a un ritmo superior al de la vivienda que llega a término y es algo que “anticipa que la disponibilidad de vivienda se mantendrá ajustada y podría continuar ejerciendo presión al alza sobre los precios residenciales a medio plazo”.
Según el desglose por Comunidades Autónomas, la evolución sigue siendo positiva, aunque se aprecian diferentes ritmos de crecimiento. Los mayores incrementos interanuales se aprecian en Castilla-La Mancha (14,6%), Aragón (13,1%) y Comunidad Valenciana (12,9%). Sin embargo, Baleares (5,3%), País Vasco (7,1%) y Extremadura (7,2%) presentan avances más moderados.
Baleares lidera los índices más altos de precios con 3.535 euros por metro cuadrado, seguida por la Comunidad de Madrid (3.430) y País Vasco (2.805). En el extremo inferior se encuentran Extremadura, con 951 euros por metro cuadrado, Castilla-La Mancha (1.102) y Castilla y León (1.241). Todas las provincias sufrieron un aumento de sus precios interanuales aunque con variaciones en sus ritmos, aclara Gesvalt. Sobresalen los incrementos de Zaragoza (17,2%), Valencia y Toledo (ambas 14,7%). Entre las que registraron menos variaciones se encuentran Soria (1,7%), Ourense (3%) y Palencia (3,6%).
Las capitales con precios más altos son San Sebastián con 4.932 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid (4.727) y Barcelona (4.424). Por parte de los alquileres, en el mercado provincial las mayores subidas se registraron en Toledo (12%), Huesca (10,9%) y Zaragoza (9,7%). Esto refleja que la presión inmobiliaria sigue desplazándose a polos del interior, a áreas metropolitanas de tamaño medio. En sentido contrario, Álava (3%), Guipúzcoa (2,3%) y Barcelona (1,1%) experimentan descensos.
En cuanto a los niveles de renta, Barcelona encabeza el ranking con 23,39 euros por metro cuadrado al mes, ligeramente por delante de Madrid (23,14) y Baleares (20,40). Las provincias menos tensionadas son Jaén (6,09), Cáceres (6,61), Teruel (6,74) y Cuenca (7,14).



