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Los datos del INE ponen de relieve que encadena ya 12 años consecutivos de incrementos y ha más que triplicado el registro de 2023 que fue del 4%. Por su parte la vivienda usada alcanzó un registro del 12,9% y la nueva el 11,3%.

La vivienda persiste en su tendencia alcista. El precio de la vivienda libre se disparó una media del 12,7% el año pasado, 4,3 puntos más de lo que aumentó en 2024 y su mayor repunte desde 2007, cuando subió un 9,8%, según el Índice de Precios de Vivienda (IPV) del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicado este viernes. Con la subida de 2025, el precio de la vivienda libre encadena 12 años consecutivos de incrementos. El de 2025 ha sido el más alto de la serie, que se inicia en 2007, y ha más que triplicado, por ejemplo, el experimentado en 2023, que fue del 4%.

El precio de la vivienda nueva subió una media del 11,3% en 2025, también su mayor alza desde 2007, cuando aumentó un 11,9%, y tasa cuatro décimas superior a la de 2024. Con el incremento del año pasado, el precio de la vivienda nueva acumula también 12 ejercicios de alzas. Por su parte, el precio de la vivienda usada se disparó un 12,9% en 2024, también su mayor alza desde 2007, cuando creció un 8,2%. Con este repunte, que supera en casi cinco puntos al de 2024, la vivienda usada también acumula 12 años de subidas.

Todas las comunidades autónomas elevaron el precio de la vivienda en 2025 y todas lo hicieron a un ritmo de dos dígitos. Los mayores incrementos medios se registraron en Murcia (14,3%), Aragón y Castilla y León (14% en ambos casos) y La Rioja (13,9%). Les siguieron Asturias (13,5%), Madrid (13,4%) y Andalucía (13,1%). En las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta, el precio medio de la vivienda libre se incrementó también por encima del 13% en 2025 (13,6% y 13,4%, respectivamente). Los avances medios más moderados de precios en 2025 se dieron en Cataluña (11,3%), Castilla-La Mancha (11,5%) y Cantabria y Canarias, donde los precios se encarecieron un 11,8% en ambas regiones.

En el cuarto trimestre de 2025, el precio de la vivienda libre subió un 12,9% respecto al mismo periodo del año anterior, una décima más que en el trimestre previo y su tasa más elevada desde el primer trimestre de 2007, cuando se superó el 13% de incremento. Con la subida del cuarto trimestre del año pasado, el precio de la vivienda libre acumula 46 trimestres consecutivos de alzas interanuales. Este jueves se conoció otro dato de precios de la vivienda, en este caso de la tasadora Tinsa, que señalaba que en febrero este precio se había disparado hasta el 14,4% interanual.

Diego Bestard, director ejecutivo y fundador de Urbanitae, “estos datos son consecuencia de que la demanda de vivienda sigue viva y muy concentrada en los polos de empleo, las grandes áreas urbanas y los destinos con presión internacional. A la vez, la oferta continúa sin acompañar: el déficit acumulado de vivienda es ya estructural y explica buena parte de la tensión que vemos en precios y en alquiler”.

Desde su punto de vista, el debate sobre una supuesta burbuja ha reaparecido, como hace cíclicamente, “pero no estamos en 2008. El sector no está sobreapalancado, el crédito es más prudente y, sobre todo, se construye por debajo de la demanda. Por eso, aunque los precios no pueden subir eternamente, no habrá un desplome, sino una fase de normalización, con subidas más moderadas”, explica.

Por otro lado, el número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales se situó en 10.850 en 2025, cifra un 21,4% superior a la de 2024 y la más elevada desde 2022, según la estadística de ejecuciones hipotecarias publicada este viernes por el INE. Con este aumento, el mayor desde 2021, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales retoman los ascensos después de haber encadenado tres años consecutivos de retrocesos. En 2021 y 2020, las ejecuciones hipotecarias se dispararon un 60,3% y un 41,6%, respectivamente.