Noticia Ejeprime 

El total de afiliados en el sector alcanza los 2,175 millones de trabajadores, con un aumento interanual del 48,26% de la ingeniería civil, el 41,1% de actividades inmobiliarias y la caída del 18% de la construcción de inmuebles.

El real estate en España sigue ganando músculo mes a mes, con nuevas tendencias y también ciertos signos de debilitamiento en determinados sectores de actividad. Algo que comienza a percibirse en datos como los de afiliación del sector.

Según los datos de afiliados a la Seguridad Social a los que ha tenido acceso EjePrime, al cierre del mes de marzo, parte de la fuerza laboral que hasta ahora desempeñaba su actividad en el sector de la construcción de edificios, está traspasando parte de sus efectivos a la denominada construcción especializada que se convierte en el principal impulso de la actividad inmobiliaria con más de 900.000 efectivos, creciendo a ritmo superiores al 8% en el último año.

De esta manera, al cierre del primer trimestre de 2026, el total de afiliados en este sector, que representa algo más de 5% del PIB español, ha registrado un total de 2,175 millones de trabajadores activos, según los datos de la Seguridad Social, lo que supone un incremento del 3,1% frente a los 2,10 millones de afiliados registrados al cierre de 2025, es decir 65.446 afiliados más. Si se compara con marzo de 2025 el aumento de los afiliados supone un 4,2%, 87.730 trabajadores más. Pese a esta buena evolución, la factura que dejó la crisis inmobiliaria aún sigue presente en el sector que llegó a tener hasta 2,5 millones de cotizantes antes de la explosión de la burbuja.

Los datos a los que ha tenido acceso EjePrime ponen de relieve cómo la mayor fuerza laboral recae actualmente en las actividades de construcción especializada, donde se encuentra integrada buena parte de la construcción industrializada, sin duda, la actividad que a a corto y medio plazo, va a ir consolidado su peso dentro de este sector. Ya cuenta hasta marzo pasado con 902.857 afiliados, una cifra que crece y que supone un incremento del 7,71% frente al cierre de 2025 que registraba 838.238 trabajadores registrados en esta actividad, pero supone un incremento mayor en términos interanuales frente a marzo de 2025 del 8,67%, un total de 72.055 afiliados más.

 

 

grafico afiliados real estate

Con el propósito de impulsar la construcción industrializada el Ejecutivo aprobó hace ahora algo más de un año, un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), dotado con 1.300 millones de euros en 10 años. El objetivo no sería otro que construir una media de 15.000 viviendas industrializadas al año, para llegar a las 20.000 anuales en una década.

En segundo pilar donde se asienta el empleo del conjunto del sector inmobiliario nacional se establece en la construcción de edificios, donde, sin embargo, se ha producido un importante descenso de su personal activo, que ha pasado de 540.653 afiliados al cierre de 2025 a los 438.381 al cierre de marzo pasado, lo que supone un importante deterioro del 18,92% intertrimestral, tras reducir sus afiliados en algo más de 102.000 efectivos.

Algo parecido ha pasado a lo largo del último año, ya que, desde los 539.144 afiliados al cierre del tercer mes de 2025, se han perdido 100.763 efectivos, el 18,69%. Detrás de este comportamiento se encuentra por un lado el inicio de la Semana Santa que supone un parón en la actividad constructora, unido por otro lado al trasvase mencionado de efectivos hacia la construcción especializada, junto a la dificultad de las empresas de encontrar mano de obra cualificada dispuesta a incorporarse al sector. Con estas cifras, el total de afiliados de la actividad puramente constructora alcanza la suma de 1,34 millones de activos, el 61,66% del total del real estate.

Pero dentro de este sector no todo es actividad constructora. Los datos de Seguridad Social ponen de relieve la importancia que tienen los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería que han pasado en el último año de contar con una fuerza laboral de 325.385 cotizantes a 337.589, lo que representa un incremento del 3,75% interanual. Un dato que supera los más de 240.000 afiliados previos a la crisis inmobiliaria.

La actividad que ha venido reduciendo paulatinamente su peso a lo largo de los últimos años en el conjunto del sector es la de ingeniería civil. La explicación reside en el menor volumen de proyectos de obra pública que se estaban llevando a cabo, especialmente en infraestructuras, que ha provocado que el número de afiliados, pese a crecer de una manera importante en el último año en 30.849 empleados, el 48,26% y fijarse hasta marzo en 94.773 afiliados, contrasta con los 135.024 afiliados de esta rama en 2009, cuando gran parte de la inversión del Estado iba dirigida hacia obra pública.

La caída que se está produciendo en el mercado de alquiler donde existe una importante restricción de la oferta ante el temor por parte de los propietarios de que su inquilino deje de pagar la renta ante una falta de seguridad jurídica y una excesiva regulación, según señalan los expertos, ha estado teniendo su reflejo en el mercado laboral. Sin embargo, parece que esta tendencia podría haber tocado fondo y la demanda de vivienda en alquiler ante la falta de vivienda para la compra, ha provocado que en el último año los afiliados de esta actividad hayan pasado de 94.652 cotizantes al cierre de marzo de 2025 a los 98.993 del cierre de marzo de este año, lo que supone un incremento del 4,59%. Pese a todo, son cifras que contrastan con el tirón del alquiler antes de la crisis inmobiliaria que contaba con más de 254.000 activos o los 160.672 nada más finalizar la pandemia, según ponen de relieve los datos de afiliación de la Seguridad Social.

Por el contrario, y como corresponde a un momento de fuerte calentamiento de la compraventa de viviendas en España, tanto procedentes de la finalización de nuevas promociones como de la segunda mano, las actividades inmobiliarias aguantan perfectamente el tirón y experimentan importantes incrementos de su actividad y consecuentemente de empleados. Mientras que al cierre de 2025 las personas afiliadas en esta actividad alcanzaban las 178.172, en marzo pasado aumentaron hasta 241.732 personas, lo que supone un incremento del 35,67%. En el último año, hasta marzo pasado, el crecimiento ha sido del 41,10%

El protagonismo que han ido ganando estas actividades a lo largo de los últimos años se pone de relieve cuando antes de la crisis sus afiliados totalizaban una cifra inferior a las 100.000 personas o las 160.672 una vez finalizada la pandemia. Otro efecto que se está produciendo es el creciente número de inmobiliarias que se han venido registrando durante 2025 ante el importante incremento de las ventas y la elevada brecha entre la gran demanda existente, ya sea de obra nueva o usada, frente a la escasez de oferta.

En el último año, el sector de la industria de la madera y del corcho para construcción dio un leve paso atrás, tras cerrar en marzo 2025 en 62.059 efectivos, lo que ha supuesto una pérdida de 1.363 afiliados en el último año hasta un total de 60.695, lo que representa una caída del 2,2% interanual.

Sector masculinizado

La imagen que se tiene habitualmente del real estate de ser un sector excesivamente ‘masculinizado’ tiene su reflejo en los datos, aún en 2026. Con un total de 2,175 millones de cotizantes, 1,742 millones de afiliados son hombres y 432.863, mujeres.

Sin embargo, la excepción que rompe la regla son las actividades inmobiliarias, donde la mujer supera en número. Con 129.090 afiliadas supera la presencia de los hombres en esta actividad, que cuentan con 112.642 afiliados hasta totalizar 241.732 trabajadores, tendencia que se refuerza en la actividad del último año desde marzo de 2025, cuando las afiliadas eran 94.503 y los afiliados 76.822 hasta totalizar 171.325 efectivos laborales.