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El precio medio del residencial prime en la capital catalana es de 5,3 millones, con un valor unitario de 6.771 euros por metro cuadrado, según Tecnitasa. El comprador extranjero europeo lidera la demanda de estos activos.

Un lujo residencial selectivo. El segmento de alta gama en España salta a la vista por sus diferencias estructurales por regiones y, en este sentido, el lujo barcelonés destaca por operaciones concretas y excepcionales. Esto se debe a una oferta limitada de lo denominado como high end (propiedades por encima de los 5 millones de euros) y a un segmento prime que se articula de forma más realista a partir de rangos entre 1,5 millones y 3 millones de euros, donde sí existe cierta masa crítica de oferta y demanda.

Según los datos recogidos por la tasadora Tecnitasa, el precio medio de la vivienda de lujo en Barcelona ha crecido en 2025 un 4,28%, significativamente por debajo de la evolución general, situada en 10,87%, aunque cabe mencionar que el corte del lujo para esta compañía se sitúa en los 3 millones. Así, se distancia de otros grandes mercados prime del país como Baleares (11,48%), Madrid (16,47%), Málaga (13,65%) y Alicante (13,27%). De hecho, por debajo del doble dígito en el estudio realizado solo se encuentran Barcelona y otra provincia catalana, Girona (6,06%).

De esta manera, el precio medio de las propiedades analizadas se sitúa en 5,3 millones de euros, con un valor unitario medio de 6.771 euros por metro cuadrado. En este mercado, el valor mínimo provincial se mantiene en Sant Cugat del Vallès, con 3 millones de euros, mientras que el valor máximo, localizado en la ciudad de Barcelona, alcanza este año los 20,1 millones de euros.

“El mercado de lujo barcelonés presenta ciertas particularidades dentro del contexto nacional que pueden explicar la evolución moderada. Las operaciones por encima de los 5 millones de euros suelen ser activos muy singulares, lo que puede generar valores máximos elevados sin que necesariamente reflejen una tendencia generalizada del mercado”, explican los responsables de la tasadora.

Para Barnes, Barcelona aparece en el puesto número 23 de su city index, solo un puesto por debajo que el año pasado y por delante de regiones clave del mundial como Singapur, Tokio, Los Ángeles y Ámsterdam. Según esta misma compañía, la capital catalana es también uno de los principales destinos emergentes, apoyados por “su clima, calidad de vida, carácter festivo, arquitectura y unos precios inmobiliarios razonables”, aspectos que convierten la ciudad en una inversión segura.

La inmobiliaria de lujo resalta Eixample como el barrio más cotizado de la ciudad, así como las calles del centro como Consell de Cent y Girona, recientemente peatonalizadas, que también han incrementado de forma significativa el interés del inversor premium. Asimismo, otros barrios de interés son Pedralbes, Sarrià Sant Gervasi y Turó Park, que han registrado una fuerte demanda tanto nacional como internacional.

Una conclusión que respalda Engel & Völkers, que apunta que de su demanda gestionada Eixample se posiciona como el foco de interés en la ciudad de Barcelona, apoyado por su elevada liquidez, centralidad y diversidad de producto residencial. “La calidad y singularidad de su arquitectura con elementos modernistas lo posicionan como uno de los ámbitos más valorados por el comprador actual de la vivienda de lujo”, relatan los expertos de la compañía.

De hecho, según los datos de esta misma el precio medio por metro cuadrado en Eixample es de 6.448 euros (+9,9% respecto a 2024), tan solo superado por Sarrià Sant Gervasi, que registra 7.559 euros por metro cuadrado, una subida del 28,6% frente a la anualidad anterior. En esta última, detallan que la demanda se orienta a un perfil más patrimonial y al uso residencial principal, caracterizada por una menor rotación de vivienda y precios más elevados.

En la provincia, Tecnitasa resalta otras ubicaciones fuera de la capital como Sant Andreu de Llavaneres, Cabrera de Mar, Sant Cugat del Vallés, Esplugues de Llobregat, Sitges y Gavá, todas con un fuerte dominio del rango de entre 3 y 5 millones de euros. En este sentido, llama la atención Sitges, con un 27% de las propiedades analizadas por encima de los 10 millones de euros, mientras que la ciudad de Barcelona apenas registra un 8% en este submercado.

Ahora bien, ¿qué es lo que busca el comprador de lujo residencial en Barcelona? Barnes, centrada en la ciudad, sitúa la demanda en apartamentos amplios de entre 120 y 200 metros cuadrados principalmente en Eixample, aunque en la Zona Alta las viviendas suelen superar los 200 metros cuadrados e incluyen con frecuencia aparcamiento, jardines y piscinas, en un entorno residencial tranquilo. Así, señalan que con 3 millones de euros se podría adquirir en la calle un ático reformado de 250 metros cuadrados con una terraza de hasta 80 metros cuadrados, o apartamentos de 500 metros cuadrados a reformar en auténticos palacios de estilo modernista.

En los alrededores de Barcelona, según Engel & Völkers, la tipología de propiedad más demandada son pisos de entre 90 y 178 metros cuadrados y tres o cuatro dormitorios, así como casas que oscilan entre los 157 y 300 metros cuadrados de hasta seis dormitorios y que incluyen piscina y jardín.

En cuanto al perfil comprador, las compañías coinciden en un dominio del comprador internacional. Entre estos destaca la presencia europea de países como Francia, Reino Unido, Suiza, Bélgica, Alemania y Países Bajos, a los que se han sumado recientemente Estados Unidos y algunas regiones de Europa Central y del Este, especialmente Polonia. Barnes detalla además que numerosos nómadas digitales se han establecido en Barcelona, así como que en las propiedades por encima de los 2,5 millones de euros reina el comprador extranjero.

Resulta reseñable en este sentido incidir sobre el rango de edad del comprador. Tecnitasa destaca el perfil de 60-65 años que consolida patrimonio y busca disfrute y un perfil más joven de entre 30 y 40 años vinculado a sectores empresariales o tecnológicos, con alta movilidad y teletrabajo. “En muchos casos, se trata de perfiles que han generado patrimonio en las últimas décadas y que buscan estabilidad, seguridad y calidad de vida. Ambos grupos llegan extremadamente informados y comparan Barcelona con otros destinos antes de tomar decisiones”, explican en su informe.