Noticia EjePrime

El Ministerio de Vivienda señala que el pasado año aumentó el 13,1% interanual, hasta 2.230 euros por metro cuadrado. El coste del suelo urbano se situó en 171 euros, lo que representa una disminución del 2,6% frente a 2024.

Coincidiendo con la comparecencia del gobernador del Banco de España, José Luís Escrivá, en el Congreso de los Diputados, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha hecho público su boletín del Observatorio de Vivienda y Suelo correspondiente al cierre del ejercicio de 2025, en el que se pone de relieve cómo el precio de la vivienda libre registró un incremento interanual del 13,1% al cierre de 2025, situándose en los 2.230 euros por metro cuadrado. Lo curioso del dato es que este valor supera en un 7% en términos nominales el máximo alcanzado en 2007, en el final del boom inmobiliario, que fue de 2.085 euros.

Además, el documento pone de relieve cómo el número de viviendas terminadas en 2025 ascendió a 91.896, incluyendo tanto las de régimen libre como las protegidas, lo que representa una disminución del 9% respecto al máximo alcanzado en el año anterior, cuando fue de 100.980 viviendas. Un dato que resulta a todas luces insuficiente para ir enjugando del déficit que el Banco de España ha elevado hasta las 750.000 unidades, ya que según algunas fuentes del sector el ritmo debería moverse próximo a las 200.000 unidades. El número contrasta con la cifra de viviendas iniciadas en 2025, que alcanzó las 137.330 y supone el mayor registro de los últimos 16 años.

Por lo que respecta al suelo, el precio medio del urbano en 2025, correspondiente al suelo objeto de transacción, se situó en 171 euros por metro cuadrado, lo que supone una disminución del 2,6% respecto al año anterior, según los datos de Vivienda, destacando que el valor máximo histórico se alcanzó en 2006, con un precio medio de 285 euros. En 2025 se produjo un incremento del 43% en la superficie objeto de transacción respecto al año anterior, hasta situarse en las 3.562 hectáreas, si bien esta cifra supone menos de la mitad de las 8.075,5 hectáreas registradas del año 2006. El valor de dichas transacciones alcanzó en 2025 los 4.555 millones de euros, un incremento del 40% con respecto al año anterior.

En cuanto al mercado de alquiler de vivienda, se observa que en los últimos once años la rentabilidad bruta ha descendido, pasando del 4,6% que suponía en 2014 hasta situarse en un 3,05% en el último trimestre de 2025, unos números que avalan y juegan a favor de la salida de un buen número de inversores y propietarios.

Ante esta realidad del mercado residencial, un indicador relevante para analizar la accesibilidad económica a la vivienda es el que relaciona su precio con la renta bruta disponible por hogar. En 2025, este indicador, según datos del Banco de España, se situó en 7,98 años de renta, con lo que, a pesar del incremento de los últimos años, se mantiene por debajo del máximo de 9,3 años alcanzado en 2007. Sin embargo, el esfuerzo teórico anual para la compra de vivienda indica que en 2025 los hogares destinaron el 35,5% de su renta bruta anual, lo que supone un ligero incremento con respecto al porcentaje del 34,8% registrado en 2024, si bien se mantiene muy por debajo del máximo del 54,2% alcanzado en 2007.

Por otro lado, el importe de las licitaciones públicas para la construcción de vivienda protegida ha alcanzado los 4.035 millones de euros en los últimos siete años, lo que supone multiplicar casi por tres la media del capital destinado entre 2012 y 2018 de 1.384 millones de euros. El Ministerio ha subrayado que el ejercicio 2025 se situó como “el mejor año en términos de licitaciones públicas para construcción de vivienda en 16 años”, reflejando a su vez una fuerte actividad en la construcción residencial.