Noticia EjePrime
Poco a poco recorta diferencias con los 2,5 millones de cotizantes previos a la burbuja. El total de afiliados de la actividad constructora pura, alcanza la suma 1,40 millones de activos, el 65% del total del sector inmobiliario.
El sector inmobiliario español avanza en su transformación. El buen momento de actividad que vive la economía española en general y el sector del real estate en particular a lo largo del presente ejercicio está teniendo un fiel reflejo en la evolución del empleo. Dentro de esta tendencia de aumento de la actividad, poco a poco se van haciendo patentes los avances hacia un proceso de transformación del sector de la construcción que pasa de un modelo tradicional a un mayor empuje de la construcción industrializada.
El total de afiliados en este sector, que representa algo más de 5% del PIB español, ha alcanzado un total de 2,138 millones de trabajadores afiliados al cierre de octubre, según los datos de la Seguridad Social, lo que supone un incremento del 5% frente a los 2,03 millones de afiliados registrados al cierre de 2024 y 102.900 afiliados nuevos. Sin embargo, la factura que dejó la crisis inmobiliaria aún sigue presente en el sector que llegó a tener hasta 2,5 millones de cotizantes antes de la explosión de la burbuja.
La actualización llevada a cabo en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (Cnae 2025) sustituyendo a la Cnae 2009 está resultando decisiva para analizar la actividad de este sector, ya que mediante siete clasificaciones sectoriales se puede tener una mejor visión de cada una de sus actividades y su fuerza laboral.
Los datos a los que ha tenido acceso EjePrime ponen de relieve cómo la mayor fuerza laboral recae actualmente en las actividades de construcción especializada, donde se encuentra integrada buena parte de la construcción industrializada, sin duda la actividad que a lo largo de los próximos meses y años va a ir consolidado su peso dentro del sector. Ya cuenta con 850.725 afiliados, una cifra que crece mes a mes y que supone un incremento del 5,12% frente al cierre de 2024 que registraba 809.259 trabajadores registrados en esta actividad, lo que supone 41.466 afiliados nuevos.
Con el propósito de impulsar este tipo de construcción industrializada el Ejecutivo aprobó un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), dotado con 1.300 millones de euros en 10 años. El objetivo sería construir una media de 15.000 viviendas industrializadas al año, para llegar a las 20.000 anuales en una década.
En segundo lugar, se sitúa la construcción de edificios, que ha pasado de 520.101 afiliados en 2024 a los 554.306 actuales tras captar 34.205 afiliados nuevos, lo que representa un aumento del 6,57%. Con estas cifras el total de afiliados de la actividad constructora pura alcanza la suma 1,40 millones de activos, el 65% del total del real estate.
Pero dentro de este sector no todo es actividad constructora. Los datos de Seguridad Social ponen de relieve la importancia que tienen los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería que han pasado en el último año de contar con una fuerza laboral de 321.401 cotizantes a 334.022. Un dato que supera los más de 240.000 afiliados previos a la crisis inmobiliaria.
La actividad que ha reducido paulatinamente su peso a lo largo de los últimos años en el conjunto del sector es la de ingeniería civil. La explicación reside en el menor volumen de obra pública, especialmente en infraestructuras, que ha provocado que el número de afiliados, pese a crecer en el último año en 3.421 trabajadores y fijarse hasta ahora en 65.300 afiliados, sea prácticamente la mitad de los 135.024 afiliados de esta rama en 2009, cuando gran parte de la inversión del Estado iba dirigida hacia obra pública.
La caída que se está produciendo en el mercado de alquiler donde existe una importante restricción de la oferta ante el temor por parte de los propietarios de que su inquilino deje de pagar la renta y se convierta en “inquiocupa” ante una falta de seguridad jurídica, también está teniendo su reflejo en el mercado laboral. En el último año los afiliados de esta actividad de alquiler han pasado de 93.168 cotizantes al cierre de 2024 a los 96.244 del cierre de octubre, lo que supone un incremento del 3,3%. Son cifras que contrastan con el tirón del alquiler antes de la crisis inmobiliaria que contaba con más de 254.000 activos o los 160.672 nada más finalizar la pandemia, según ponen de relieve los datos de la Seguridad Social.
Por el contrario, y como corresponde a un momento de fuerte empuje de la compraventa de viviendas en España, tanto procedentes de la finalización de nuevas promociones como de segunda mano, las actividades inmobiliarias aguantan el tirón y experimentan importantes incrementos de su actividad y consecuentemente de empleados.
Mientras que al cierre de 2024 las personas afiliadas en esta actividad alcanzaban las 168.963, al cierre de octubre pasado ya eran 177.072, lo que supone un incremento del 4,8%. El protagonismo que han ido ganando estas actividades a lo largo de los últimos años se pone de relieve cuando antes de la crisis sus afiliados totalizaban una cifra inferior a las 100.000 personas o las 160.672 una vez finalizada la pandemia. Otro efecto que se está produciendo es el creciente número de inmobiliarias que se han venido registrando durante este año ante el importante incremento de las ventas.
El sector de actividad que prácticamente se mantiene estable frente al año pasado es el de la industria de la madera y del corcho para construcción. Tras cerrar 2024 en 61.193 trabajadores, se mantiene en estos niveles en lo que llevamos de año con 61.195 cotizantes a la Seguridad Social.
El calificativo con el que se define habitualmente al real estate de ser un sector excesivamente masculinizado tiene todo el sentido cuando se aprecian los dígitos totales del mismo. Con un total de 2,138 millones de cotizantes, 1,715 millones de afiliados son hombres y 423.402 mujeres.
La excepción que rompe la regla son las actividades inmobiliarias, donde la mujer se lleva la mejor parte. Con 97.556 afiliadas supera la presencia de los hombres en esta actividad, que cuentan con 79.516 afiliados hasta totalizar 177.072 trabajadores, tendencia que se refuerza respecto al cierre de 2024 cuando las afiliadas eran 93.364 y los afiliados 75.599 hasta totalizar 168.963 afiliados.



