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Con más de 25 años de experiencia, los últimos 15 enfocados en alojamientos turísticos, sobre todo premium, dAAr Arquitectura acaba de finalizar su establecimiento número 17, un cinco estrellas en Valladolid operado por Eurostars.

El mercado hotelero español ha sido durante décadas coto exclusivo de las grandes marcas nacionales, que dominaban todas las parcelas del sector. Sin embargo, desde hace unos años, este segmento ha dado un giro con la irrupción de cadenas internacionales de lujo que, con sus proyectos exclusivos, han marcado tendencia ‘obligando’ también a los gigantes españoles a rediseñar sus activos. “A pesar de que somos una potencia turística, hasta hace poco no estaban realmente implantadas en nuestro país las compañías foráneas más premium, en particular las asiáticas y norteamericanas”, comenta David González García, socio fundador del estudio dAAr Arquitectura. “Tras su llegada, las empresas de aquí han tenido que realizar inversiones importantes porque había mucha plaza antigua. El cinco estrellas nacional era familiar y no tenía nada que ver con un concepto como el de un Four Season”, ejemplifica.

Con una experiencia de más de 25 años, los últimos 15 muy enfocados en desarrollos y reformas integrales de alojamientos turísticos, sobre todo de lujo, dAAr Arquitectura acaba de finalizar su establecimiento número 17, un cinco estrellas en Valladolid operado por Eurostars que abrió sus puertas hace solo unas semanas. En los próximos meses, completará dos proyectos más en Málaga y Granada. “Antes, los hoteles eran o muy sencillos y funcionales o bien históricos, como esos paradores con armaduras en los pasillos o tapices para decorar. Eso gustaba y triunfaba. Ahora, lo que nos piden todos nuestros clientes es el efecto wow desde el primer momento, especialmente al entrar en la recepción. Además, existe un creciente interés, en especial entre el público más joven, por disponer de espacios y rincones que sean visualmente atractivos e ‘instagrameables’”, expone González.

El estudio, que nació en 2001 y espera abrir en breve su tercera sede en Marbella, que se sumará a las de Madrid y Valladolid, cuenta con 22 personas. Comenzó centrado en desarrollos residenciales pero la crisis de 2008 fue tan severa para ellos que solo permanecieron dos trabajadores. Desde entonces, una vez superada, los proyectos de alojamiento turístico les han dado muchas alegrías y acaban de dar el paso de salir de España con el encargo de un hotel de 50 habitaciones en la capital eslovena, Liubliana.

Entre sus propuestas más importantes, la mayoría de gran lujo, destacan Radisson Collection en la Plaza de la Magdalena de Sevilla, varios complejos turísticos prime en Playa de la Alcaidesa en Cádiz, incluido Fairmont La Hacienda, Nobu Miraconcha en San Sebastián, que supuso la renovación y ampliación de la finca Vista Eder y Radisson Collection Bilbao en lo que fue la sede del Banco Hispano Americano, un edificio de 1945 de estilo neoclásico en el que abordaron una intervención de gran entidad. Pero, si tiene que elegir uno de sus trabajos, David González se queda con el Hotel Mercer Plaza, un cinco estrellas en la Plaza de San Francisco de la capital andaluza que supuso la rehabilitación de tres palacios. “Fue una obra muy compleja donde vio la luz una muralla romana del siglo III. Se sabía que existió pero no había ningún vestigio y apareció allí el primero. Modificamos el plan por ello y estoy muy satisfecho del resultado”, señala.

Su empresa, con ocho proyectos hoteleros en marcha en estos momentos, enfoca sus encargos a las necesidades que le traslada el inversor y al lugar donde se ubican. “Tratamos con el promotor, que quiere ver en qué se emplea su dinero, pero también con el operador, que es quien tiene la última palabra”, apunta. Este último, según su experiencia, busca, ante todo, desarrollos integrales, es decir, que se conciba el diseño desde la estructura de fachada hasta el interiorismo. Además, la diversidad de espacios es cada vez mayor. Ya no solo se incluyen servicios como gimnasio o spa sino coworking y, también, zona de vending.  Así lo constata González, que, para la rehabilitación de un establecimiento en Madrid, ha recibido esta petición. “Quieren que el cliente pueda ir a cualquier hora a tomarse algo sin depender de la atención por parte de alguna persona o, si llega muy tarde, antes de subir a descansar a su habitación. Generar confortabilidad pasa por dar este tipo de posibilidades a los que se alojan”.

daar arquitectura eurostars valladolid 1

Y no se puede olvidar el beneficio añadido que aporta la sostenibilidad. Sobre todo, explica el responsable, entendida como reducción del consumo en obra. Su mayor parcela de negocio, las rehabilitaciones, implica la puesta en valor de edificios desfasados, en desuso y, ahí, contar con el aval de auditores internacionales que certifiquen el cumplimiento de criterios de buenas prácticas hacia el entorno está muy bien considerado por los inversores.

“Consideramos este aspecto fundamental, ya que no solo contribuye a la mejora de la sociedad, sino que también revaloriza el inmueble de cara a una posible futura venta”, afirma el socio director de dAAr, quien aboga por integrar estos criterios desde la concepción del proyecto. “Hoy en día, por ejemplo, las fachadas orientadas al sur nos obligan a pensar en cómo enfriar mejor las habitaciones por las altas temperaturas del verano, mientras que la calefacción en invierno ha pasado a un segundo plano. Por este motivo, la elección de los materiales adecuados es básica, sobre todo para favorecer la serenidad y la calidez en los espacios interiores”.

En estos momentos, para dos de sus proyectos, un hotel en Sevilla de cuatro estrellas y 160 habitaciones y 250 apartamentos turísticos en Madrid, estudian decantarse por la industrialización, a través de baños ya diseñados a la espera de su producción masiva y para las fachadas, por su ahorro en costes y tiempo. Sin embargo, González se muestra más cauto en cuanto a la viabilidad de esta solución en el caso del gran lujo, donde se busca “la singularización, lo diferente, es decir, lo artesanal y especializado”, opina.

Su experiencia en dar una vuelta de tuerca al concepto de hotel urbano, incluso con convivencia de uso en el mismo inmueble, ha vivido su último capítulo en Valladolid. Allí, han sido los responsables del único cinco estrellas de la ciudad, de la cadena Eurostars. Para ello, han transformado el antiguo edificio de Galerías Preciados, después El Corte Inglés, próximo a la Plaza Mayor. Un “contenedor blanco” de 18.000 metros cuadrados, “descontextualizado y muy grande” que han convertido en una tienda de Zara de más de 8.000 metros cuadrados en las plantas inferiores y un establecimiento hotelero de lujo en las superiores.

“Actuamos sobre una fachada nueva que está rodeada de bloques más bajos. Son siete plantas y 1.500 metros por piso”, refiere González. La nueva ‘piel’ del edificio tiene piedra, ya que se encuentra en un eje entre iglesias y la catedral, que imita la local con mármol de travertino almeriense, hasta el tercer nivel. Pasa, a continuación, a ser una envolvente que se eleva con ligereza gracias a elementos retranqueados en negro que generan profundidad con vegetación integrada hasta llegar a la zona más alta, convertida en piscina exterior, solárium y jardín, justo encima del restaurante.

“Buscamos un discurso, una inspiración teniendo a la ciudad presente. En ese solar estuvo el convento franciscano más grande de España en el siglo XV. Por eso, la arquitectura interior es de estilo conventual pero actual. Los pasillos simulan espacios abovedados, aunque es un juego visual porque se trata de medios arcos en perspectiva. En materiales e iluminación queremos crear tranquilidad a través de madera oscura de roble y ladrillo, tradicional en revestimientos de la región”.

Dos de estos elementos, la madera y la piedra, se repiten en una de sus últimas intervenciones. La del antiguo Hotel Ducal de Sevilla, hoy Ocean Drive Las Setas. Allí, los “códigos andaluces” les llevaron hacia la cerámica como el otro componente fundamental. “Fue el primer negocio para alojarse abierto en Sevilla, en la plaza de la Encarnación, tras la guerra civil española y había que conservar la fachada. La intervención interior está muy vinculada a la alegría de la ciudad, a su apertura… La planta baja es casi la continuación de la calle porque no se entra desde el lobby, sino que está al fondo. Algo muy andaluz”, expresa el responsable.

El socio fundador del estudio asegura que el impacto de las nuevas marcas en la oferta hotelera española va más allá del segmento prime.  “Nos están llamando para hacer establecimientos de menos categoría en Madrid. El auge del lujo ha provocado un aumento generalizado de las tarifas, lo que dificulta la estancia prolongada en la capital para muchos viajeros nacionales procedentes de otras provincias”, indica David González. “Nos han pedido proyectos de hoteles de dos y tres estrellas con habitaciones más sencillas y ubicados en zonas algo más alejadas del centro. Mientras que el turista que sale de vacaciones suele estar dispuesto a gastar más, cuando se desplaza por motivos como acompañar a un familiar durante una hospitalización, por ejemplo, busca opciones más accesibles. Este modelo responde a esa necesidad y está teniendo una gran acogida”.

daar arquitectura hotel ducal sevilla

Los estudios españoles del sector están, valora el fundador de dAAr, muy bien considerados en el extranjero. “Tenemos una gran virtud que es la concepción de forma global en un momento en el que se tiende a la especialización, a trocear los proyectos. También destacamos en cuanto al tratamiento de materiales y a la buena construcción. Los clientes dan valor a eso, aunque cada uno llegue con su libro de estilo, de 100 a 1.000 páginas según las cadenas, donde glosan sus necesidades operativas. Tienen sus ratios de eficiencia muy bien estudiados, lo que funciona o lo que necesitan en cuanto a dimensiones de las cocinas y de otros espacios. A partir de ahí, valoran tu experiencia y que les des confianza porque son operaciones de muchos millones de euros”, comenta.

Por lo que respecta al ámbito residencial, hace cinco años realizaron un desarrollo de vivienda de seis plantas en Móstoles en un edificio industrializado de 124 apartamentos de protección pública y han completado promociones en Madrid y en la provincia de Málaga. Se encargan de alguna casa unifamiliar y de reformas de grandes viviendas pero de forma puntual y su último reto es una bodega, todo un cambio de tercio sin abandonar el core de su negocio, el segmento hotelero en sus dos vertientes de reformas e interiorismo.