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El volumen, que equivale al 67% del registrado en 2025, año récord, consolida el atractivo del país en Europa, impulsado por el déficit de 100.000 plazas en residencias de personas mayores y la falta de 40.000 camas hospitalarias.
España emerge como uno de los mercados europeos con mayor potencial en healthcare debido al déficit de infraestructuras y al auge de la sanidad privada. Según cifras de Cbre, la inversión en activos de este segmento superará los 900 millones de euros hasta septiembre, un guarismo que ya representa cerca del 67% de todo el volumen registrado durante 2025. El pasado ejercicio ya marcó un récord histórico, con 1.416 millones de euros invertidos, un 229% más que el año anterior y más de cinco veces el volumen registrado en 2020.
A nivel europeo, tras registrar otro récord histórico de más de 23.000 millones de euros en 2025, el sector de healthcare mantuvo su impulso en 2026, según el informe European Healthcare Real Estate 2026. Solo en el primer semestre del año se transaccionaron 5.600 millones de euros, un 27% más que un año antes, lo que confirma la creciente consolidación del segmento como uno de los más atractivos para el capital institucional. Aunque la actividad sigue concentrándose principalmente en mercados maduros como Reino Unido (31% de la inversión europea acumulada desde 2019), Alemania (19%) y los países nórdicos, España gana peso como uno de los territorios con mayor recorrido y dinamismo del Continente. Captó el 16% de toda la inversión sanitaria europea durante el primer semestre de 2026 y cerca del 7% del volumen acumulado desde 2019, un peso similar al de Países Bajos y superior al de Francia, Bélgica o Italia.
“El healthcare ha dejado de ser un nicho para convertirse en uno de los grandes ámbitos estratégicos del inmobiliario. España reúne algunos de los principales vectores de crecimiento que busca el inversor: una demanda estructural sólida, déficit de infraestructuras, operadores cada vez más profesionalizados y una creciente necesidad de inversión para adaptar la oferta sanitaria y asistencial a las necesidades de la población”, señala Nuria Ochoa, senior director responsable de Healthcare & Life Sciences de Cbre.
El sector representa ya en torno al 10% de la inversión inmobiliaria nacional y continúa captando el interés de los inversores, atraídos por la resiliencia de sus ingresos y sus perspectivas de crecimiento a largo plazo. El auge del mercado nacional se apoya en tendencias estructurales que están transformando el segmento en toda Europa. El envejecimiento de la población, la presión sobre los sistemas públicos de salud, el incremento de las necesidades asistenciales y la ‘ebullición’ de la sanidad privada están impulsando la demanda de nuevas infraestructuras sanitarias, sociosanitarias y científicas. En este contexto, España presenta algunos de los fundamentales más sólidos de Europa. El país cuenta con una esperanza de vida superior a la media y afronta un proceso de envejecimiento acelerado que incrementará significativamente la necesidad de plazas residenciales y servicios sanitarios especializados.
En este contexto, las residencias de mayores continúan siendo la principal categoría de inversión. La combinación de demanda estructural, estabilidad de ingresos y capacidad de escalabilidad sigue atrayendo el interés de los inversores institucionales. Solo en el primer semestre de 2026, concentraron cerca de 737 millones de euros de inversión en España, lo que supone más del 80% del total en healthcare del periodo. Actualmente, España registra un déficit estimado de 100.000 plazas residenciales, que podría elevarse hasta las 250.000 en los próximos años como consecuencia del envejecimiento ciudadano, según las previsiones de Cbre.
Esta brecha entre oferta y demanda está favoreciendo el desarrollo de nuevos proyectos y generando oportunidades para estrategias de consolidación y crecimiento. Además, el mercado sigue presentando una estructura fragmentada y menos institucionalizada que la de otros países europeos, una situación que continuará impulsando operaciones corporativas y procesos de concentración.
España cuenta con uno de los mercados hospitalarios privados más desarrollados de Europa, que opera de forma complementaria al sistema público de salud. El número de personas con seguro médico privado ha aumentado desde los 11 millones en 2020 hasta más de 12,8 millones en 2025, lo que supone una penetración cercana al 26% de la población. Este incremento responde a factores como las listas de espera, las limitaciones de capacidad del sistema público y una creciente demanda de servicios asistenciales.
La dotación hospitalaria española es, sin embargo, inferior a la media europea, con alrededor de tres camas por cada 1.000 habitantes, frente a las 4,7 de media en la UE, lo que equivale a un déficit aproximado de 40.000 camas. Este contexto abre nuevas oportunidades para la inversión en hospitales, clínicas especializadas y modelos ambulatorios. El informe destaca asimismo el creciente interés por activos sanitarios más complejos y especializados, incluyendo hospitales privados, clínicas y equipamientos vinculados a nuevas fórmulas asistenciales.
El desarrollo de actividades vinculadas a Life Sciences está también propiciando nuevas necesidades inmobiliarias en España. Madrid y Barcelona se han consolidado como los principales polos nacionales de salud e innovación gracias a la concentración de hospitales de referencia, universidades, centros de investigación, talento y compañías biotecnológicas. El crecimiento de la inversión en I+D, el avance de la biotecnología y la expansión de ecosistemas científicos están generando demanda para laboratorios, centros de investigación y nuevas infraestructuras especializadas, acercando progresivamente el mercado nacional a los principales hubs europeos del sector.



