Noticia EjePrime
Los responsables de las grandes inmobiliarias como las socimis Merlin y Colonial y Grupo Lar reconocen trabajar ahora con diferentes escenarios de coyuntura geopolítica, sin embargo, los fundamentales les invitan a ser optimistas.
Miedo no, pero sí muchos más escenarios. El conflicto bélico que asola Oriente Medio desde el pasado 28 de febrero, con Estados Unidos e Irán como principales protagonistas, ha llegado en un momento de esplendor para el sector inmobiliario español, que en 2025 elevó las cifras de inversión hasta superar los 17.000 millones de euros según la patronal de consultoras ACI.
Una guerra que ha golpeado con fuerza al contexto macroeconómico, con impacto inmediato en cuestiones vitales como el precio del petróleo, y, por ende, en la inflación pero que, sin embargo, no ha revertido el optimismo que impregna en el real estate español. Así lo atestiguan varios de los ‘popes’ del sector: Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin Properties; Pere Viñolas, primer ejecutivo de Colonial SFL; Miguel Pereda, socio y presidente de Grupo Lar; y Adolfo Ramírez-Escudero, presidente de Cbre España, son algunas de las voces acreditadas del inmobiliario que creen que el mercado nacional tendrá en el ejercicio 2026 un nuevo año récord.
“Creo que va a ser un año bueno, claramente mejor que el anterior “, aseguraba Pereda durante el Encuentro Inmobiliario de Expansión. “Creo que puede ser, como mínimo, un año continuista, con un balance neto positivo”, apunta por su parte Clemente. “Va a ser un año mejor que el anterior”, coincidía Ramírez Escudero.
En este sentido, el responsable de la consultora se valía del comportamiento del primer trimestre de 2026, primer periodo cerrado desde el inicio del conflicto. “El Q1 (por sus siglas en inglés) ha registrado un volumen de 6.000 millones de euros, que es un tercio de lo que hemos previsto para este año, que son unos 20.000 millones. Esta cifra hasta marzo representa una subida de entre el 5% y 10% con respecto al año pasado. Es posible que se produzca cierta ralentización en el Q2, aunque de momento no lo hemos visto”, explicaba el responsable de Cbre que ahondaba en que la lógica cautela de la coyuntura internacional no había frenado (hasta la fecha) el interés por el ladrillo español. “Estamos monitorizando semana tras semana y a, nivel transaccional, no estamos detectando cambios significativos de precio y muy poco de plazo, sí que hay algo de aplazamiento pero no tanto del wait and see que esperábamos. Si miras hacia atrás, no es muy obvio y lo lógico es que las valoraciones tiendan a la cautela”.

Sin embargo, este optimismo en que el mercado de la inversión inmobiliaria en España no tiene por qué sufrir una caída del volumen no obvia que el contexto internacional ha cambiado el día a día del negocio. “La situación ocupa y preocupa y no hay una solución inequívoca. La forma que nos adaptamos no es perfecta pero lo que hacemos es que cada plan tiene una primera reacción inmediata en cada escenario. Al final, te acostumbras a intentar planificar los escenarios de volatilidad que se te ocurran pero siempre puede que haya otros escenarios que no puedes contemplar”, reconoce el CEO de Merlin.
¿Cuál es la clave que el ladrillo español se muestre indemne al contexto que tiñe de rojo día sí, día no, las Bolsas de todo el mundo? La propia situación de dicho mercado, lastrado aún por el parón de construcción de nueva oferta tras el estallido de la útlima burbuja, frente a una demanda creciente, tanto interna como del extranjero. “Los fundamentales siguen siendo muy importantes en el sector. También ha subido la inflación, incluso la subyacente, que hace que los tipos de interés se mantengan constantes. Hay que tener más escenarios pero se tiene que analizar más estructura que coyuntura”, señala Ramírez-Escudero.
“Es una coyuntura que impacta en cualquier consejo. Lo primero siempre es añadir una dosis de prudencia, aunque últimamente, estamos cogiendo mucho expertise en gestionar tragedias infinitas. La mayoría de escenarios se registran como impactos coyunturales no estructurales, algo bueno si tomas deciones a largo plazo. De momento, solo está afectando a la ligera subida de tipos de interés”, asegura Viñolas.

“No estamos notando nada en nuestra actividad diaria de alquiler, que se mantiene. Vivimos una paradoja permanente que es obviar que es el sector inmobiliario, que es estar en el refugio de la inflación. Ahora tienen los tipos a largo plazo, la alternativa de la deuda pública es que no ganas nada en términos reales y en inmobiliario te proteges. De ahí, que las valoraciones no deben sufrir”, augura el primer ejecutivo de Colonial SFL.
“Creo que el balance neto va a ser positivo, a nivel España. Va a ser un magnífico año para el turismo, con varios ejercicios excepcionales y si tenemos buen año de turismo, tenemos buen año en España, aunque me gustaría que hubiera más ser Alemania, con más peso del sector productor y menos de servicios”, señaló por su parte Clemente.



